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Un resfriado puede hacer que el oído se sienta tapado aunque no exista nada bloqueando físicamente el conducto auditivo. La causa suele estar más atrás: la inflamación y la mucosidad pueden dificultar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio, el conducto que ayuda a ventilar el oído medio y equilibrar su presión.
Por eso, un oído tapado durante un resfriado puede acompañarse de audición amortiguada, presión, pequeños chasquidos al tragar e incluso algo de tinnitus. En muchos casos mejora a medida que desaparece la congestión, pero hay situaciones en las que conviene revisar si se ha acumulado líquido, existe una infección o la pérdida de audición tiene otra causa. MedlinePlus
Si tienes congestión y el oído hace pequeños chasquidos

Este es uno de los escenarios más habituales.
La trompa de Eustaquio conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta. Cuando funciona correctamente, permite que el aire entre y salga para mantener una presión parecida a ambos lados del tímpano.
Durante un resfriado, los tejidos de esa zona pueden inflamarse y acumular mucosidad. Si la trompa no abre con normalidad, aparece una diferencia de presión que puede sentirse como si el oído estuviera lleno o “debajo del agua”.
Es frecuente que la sensación cambie al bostezar, tragar o mover la mandíbula. También pueden aparecer pequeños clics o chasquidos.
MedlinePlus señala que las infecciones de las vías respiratorias superiores pueden bloquear la trompa de Eustaquio y aumentar la presión o favorecer la acumulación de líquido en el oído medio. MedlinePlus
Si solo notas presión y escuchas algo apagado
Cuando no existe dolor intenso, fiebre ni secreción, el bloqueo puede estar relacionado principalmente con la ventilación del oído.
En estos casos, suele tener sentido observar la evolución del resfriado.
Tragar con frecuencia, bostezar o masticar pueden favorecer la apertura natural de la trompa. Algunas personas también notan cambios al realizar una compensación muy suave de presión, pero no conviene forzar el oído ni insistir si produce dolor.
La mejoría no siempre ocurre al mismo tiempo que desaparece la congestión nasal. El oído puede tardar un poco más en recuperar la sensación habitual.
Un oído que hace chasquidos y cambia de presión durante un resfriado no necesariamente está “lleno de cera”. El bloqueo puede encontrarse en el sistema que ventila el oído medio.
Si queda líquido detrás del tímpano
Cuando la trompa permanece bloqueada, puede acumularse líquido en el oído medio.
Entonces la sensación suele ser más persistente. El oído parece cerrado, la audición se vuelve amortiguada y a veces se tiene la impresión de que existe líquido dentro aunque no haya entrado agua desde fuera.
Esto no es lo mismo que tener agua atrapada en el conducto después de nadar.
El líquido se encuentra detrás del tímpano y no puede extraerse utilizando bastoncillos ni inclinando la cabeza.
Las infecciones respiratorias y la inflamación de la trompa de Eustaquio pueden favorecer esta acumulación. MedlinePlus
Si la sensación continúa después de que el resfriado haya mejorado o la audición sigue claramente reducida, una exploración permite comprobar si todavía hay líquido.
Si además aparece dolor o fiebre
Aquí conviene pensar en algo más que una simple alteración de presión.
Un resfriado puede preceder a una infección del oído medio. Cuando la trompa de Eustaquio se inflama y no drena correctamente, pueden acumularse líquido y secreciones detrás del tímpano.
En adultos o niños mayores pueden aparecer dolor de oído, sensación de plenitud, audición reducida y, en algunas ocasiones, fiebre o secreción. MedlinePlus
Eso no significa que cualquier molestia durante un resfriado sea una otitis.
La intensidad del dolor, la evolución y la exploración del tímpano ayudan a distinguir una congestión temporal de una infección que necesite valoración.
Si el oído se tapa cada vez que estás resfriado
Algunas personas son especialmente sensibles a los cambios de presión del oído medio.
Puedes notar que prácticamente cada congestión nasal termina acompañada de oído bloqueado durante unos días.
Si los episodios son leves y desaparecen junto con el resfriado, pueden formar parte del mismo proceso inflamatorio.
Sin embargo, si ocurre con mucha frecuencia, dura bastante después de cada infección o afecta siempre al mismo oído, merece la pena comentarlo durante una consulta.
También puede haber factores como alergias nasales que mantengan la zona inflamada incluso cuando el resfriado ya ha terminado.
Si vas a viajar en avión mientras estás congestionado
El problema puede hacerse más evidente.
Un oído que ya tiene dificultades para equilibrar la presión tendrá que adaptarse además a los cambios de altitud durante el vuelo.
La congestión provocada por resfriados o alergias aumenta la probabilidad de sufrir molestias relacionadas con la presión durante un ascenso o descenso. MedlinePlus
Si tienes antecedentes de dolor intenso o problemas importantes al volar resfriado, conviene consultar previamente qué medidas son adecuadas en tu caso.
No todas las personas pueden utilizar los mismos medicamentos descongestionantes y no deberían tomarse automáticamente solo para “destapar” los oídos.
Los bastoncillos no solucionan este tipo de bloqueo
Es fácil interpretar la sensación como acumulación de cerumen e intentar limpiar el oído.
Pero si el problema procede de la trompa de Eustaquio, introducir algo en el conducto auditivo no puede alcanzar la zona bloqueada.
Además, los bastoncillos pueden empujar la cera hacia dentro y crear un segundo problema.
Si no sabes si existe cerumen, congestión del oído medio o líquido, una exploración con otoscopio suele resolver esa duda de manera mucho más directa.
Si escuchas un poco peor, observa cómo empezó

Una disminución leve y progresiva de la audición mientras estás congestionado puede encajar con presión o líquido en el oído medio.
Pero no toda pérdida auditiva durante un resfriado debe atribuirse automáticamente a la congestión.
Si un oído pierde audición de manera repentina y marcada, especialmente en pocas horas o en un periodo de hasta tres días, necesita valoración médica rápida. NICE considera la pérdida auditiva súbita reciente una situación que requiere atención especializada inmediata cuando no puede explicarse claramente por un problema del oído externo o medio. Nice
La diferencia está en el patrón: escuchar algo amortiguado durante varios días de congestión no es lo mismo que notar de repente que un oído prácticamente ha dejado de escuchar.
Cuándo esperar y cuándo pedir una revisión
Si el oído está algo tapado, coincide con la congestión nasal y va mejorando a medida que desaparece el resfriado, suele ser razonable observar su evolución.
Conviene consultar cuando:
- el bloqueo persiste después de mejorar el resfriado;
- el dolor aumenta en lugar de disminuir;
- aparece secreción por el oído;
- existe fiebre junto con dolor de oído;
- la audición continúa claramente reducida;
- hay vértigo importante;
- el problema afecta repetidamente al mismo oído.
Si la pérdida de audición aparece de forma brusca o se acompaña de síntomas neurológicos nuevos, la valoración debe ser más rápida. Nice
La evolución suele aclarar bastante el problema
Un oído tapado por un resfriado suele mejorar conforme disminuyen la inflamación y la mucosidad y la trompa de Eustaquio vuelve a ventilar correctamente el oído medio.
Los chasquidos al tragar, la presión cambiante y la audición ligeramente amortiguada pueden formar parte de ese proceso.
Si pasan los días y la congestión mejora pero el oído no, el dolor aumenta o la audición sigue afectada, ya no conviene asumir que se trata simplemente del resfriado. Una revisión puede comprobar si queda líquido detrás del tímpano, existe una infección u otra causa explica mejor la sensación de bloqueo.
