⏱ 7 minutos de lectura
Al aterrizar, notas que un oído no termina de “destaparse”. Escuchas amortiguado, sientes presión y quizá aparecen pequeños chasquidos al tragar. En la mayoría de los casos, el oído tapado después de viajar en avión se debe a que la presión del oído medio no se ha igualado todavía con la presión de la cabina.
Este fenómeno se conoce como barotrauma del oído o barotitis. Suele ser leve y mejorar progresivamente, pero la intensidad, la duración y los síntomas acompañantes ayudan a distinguir una molestia común de una situación que merece revisión médica. MedlinePlus explica que los cambios de altitud durante un vuelo son una causa habitual de barotrauma y que pueden provocar sensación de taponamiento, dolor y disminución temporal de la audición. MedlinePlus
Por qué el oído se tapa durante el vuelo

Detrás del tímpano existe una pequeña cavidad llena de aire: el oído medio.
Normalmente, su presión se mantiene parecida a la del ambiente gracias a la trompa de Eustaquio, un conducto que conecta el oído medio con la zona posterior de la nariz y la garganta.
Cuando tragas o bostezas, este conducto puede abrirse y permitir que el aire entre o salga.
El problema aparece cuando el avión asciende o desciende con suficiente rapidez como para que la presión exterior cambie antes de que el oído consiga compensarla.
El tímpano queda entonces sometido a una diferencia de presión y puedes notar:
- oído lleno o bloqueado;
- audición amortiguada;
- presión;
- chasquidos;
- molestias o dolor.
El aterrizaje suele provocar más síntomas porque durante el descenso el oído necesita introducir aire para compensar el aumento de presión exterior.
Si empezó durante el descenso y no hay otros síntomas importantes
Este es el escenario más típico.
Tragar, bostezar o masticar puede favorecer la apertura de la trompa de Eustaquio. También puede intentarse una maniobra suave de compensación cerrando la boca, pinzando la nariz y expulsando aire con mucha suavidad, sin forzar.
La palabra clave es suavidad.
Intentar destapar el oído haciendo una presión muy fuerte no acelera necesariamente el proceso y puede causar molestias.
Mayo Clinic señala que bostezar, tragar y realizar suavemente maniobras para equilibrar la presión pueden ayudar durante el despegue y el aterrizaje. Mayo Clinic
Cuando el barotrauma es leve, la sensación suele disminuir conforme la presión vuelve a equilibrarse.
Si estabas resfriado o congestionado
Aquí hay una explicación adicional.
Un resfriado, una infección respiratoria, sinusitis o una alergia activa pueden inflamar la zona alrededor de la trompa de Eustaquio y dificultar que se abra correctamente.
Por eso alguien que normalmente vuela sin problemas puede tener un oído muy tapado durante un viaje concreto.
Puedes notar que el oído tarda más en recuperar la sensación normal incluso después de aterrizar.
Si sabes que sueles tener problemas importantes al volar cuando estás congestionado, conviene comentarlo con un profesional sanitario antes de futuros vuelos, especialmente si los episodios se repiten.
Si escuchas chasquidos al tragar
No necesariamente es una mala señal.
Los pequeños chasquidos pueden aparecer mientras la trompa de Eustaquio se abre y la presión empieza a equilibrarse.
A veces el oído parece mejorar unos segundos después de bostezar y vuelve a taparse parcialmente.
Ese comportamiento encaja mejor con un problema de presión que con una obstrucción física del conducto auditivo.
La sensación puede ser molesta, pero mientras vaya mejorando y no existan síntomas importantes adicionales suele ser razonable observar su evolución.
Si el oído sigue tapado varias horas después
Que no desaparezca inmediatamente al bajar del avión tampoco significa automáticamente que exista una lesión.
La presión puede tardar un tiempo en normalizarse, especialmente si había congestión.
Lo útil es observar la evolución.
Si cada vez escuchas mejor y disminuye la presión, el proceso va en una dirección favorable.
En cambio, si la sensación permanece igual durante varios días, empeora o aparece una pérdida auditiva clara, conviene consultar.
Mayo Clinic recomienda valoración cuando la sensación de oído lleno o la audición amortiguada persisten durante varios días o cuando los síntomas son intensos. Mayo Clinic
No todo oído tapado después de volar es simplemente presión
El momento del vuelo hace que resulte lógico pensar en barotrauma, pero existen otros problemas que pueden coincidir.
Un tapón de cerumen puede hacerse más evidente durante el viaje. Una infección previa puede causar presión y dolor. También puede acumularse líquido en el oído medio.
Por eso merece la pena prestar atención a los síntomas que no encajan bien con un barotrauma leve.
Por ejemplo, una secreción del oído no debería atribuirse simplemente a que el avión estaba aterrizando.
Dolor fuerte, sangrado o vértigo cambian el escenario
El barotrauma intenso puede producir una lesión mayor del oído.
Busca valoración médica si después del vuelo aparece dolor intenso que no disminuye, sangrado o secreción por el oído, vértigo importante o una pérdida auditiva considerable.
MedlinePlus incluye el sangrado, el dolor intenso, el vértigo y la pérdida de audición entre los síntomas que pueden aparecer en formas más importantes de barotrauma. MedlinePlus
Estos signos no permiten determinar por cuenta propia qué estructura está afectada, por lo que una exploración del oído es más útil que intentar seguir destapándolo.
La pérdida auditiva repentina merece especial atención
A veces una persona describe simplemente que “el oído se quedó tapado”, cuando lo que realmente ha ocurrido es una disminución notable de la audición.
Si después del vuelo notas que un oído escucha de repente mucho menos que el otro, especialmente si la diferencia es marcada o aparece junto con tinnitus o vértigo, conviene solicitar una valoración médica rápida.
No es recomendable asumir que cualquier pérdida auditiva brusca se debe únicamente a presión o cerumen.
Qué no conviene hacer
La sensación de bloqueo puede provocar ganas de limpiar el oído.
No introduzcas bastoncillos, horquillas u otros objetos para intentar destaparlo. El problema del barotrauma está relacionado con la presión del oído medio, no con algo que pueda retirarse desde el conducto.
Tampoco conviene realizar maniobras de presión de manera agresiva.
Si una compensación suave provoca dolor, lo razonable es detenerse en lugar de insistir.
Para el próximo vuelo, el momento clave es el descenso
Si ya sabes que tus oídos suelen bloquearse, conviene empezar a compensar antes de que aparezca una presión intensa.
Durante despegue y aterrizaje puedes permanecer despierto, tragar con frecuencia, bostezar o masticar.
Evitar dormir durante el descenso también puede ayudar porque, mientras duermes, tragas menos conscientemente y no realizas estas maniobras.
Las personas con congestión importante o problemas repetidos de presión pueden necesitar recomendaciones específicas de un profesional antes de viajar.
Cómo saber si está evolucionando bien

La comprobación más práctica es comparar cómo estaba el oído al aterrizar con cómo se siente varias horas después.
Si la presión disminuye, aparecen pequeños chasquidos al tragar y la audición recupera progresivamente su nivel habitual, es compatible con una compensación gradual.
Si ocurre lo contrario —la audición empeora, aumenta el dolor, aparece vértigo, secreción o el bloqueo persiste durante varios días— conviene revisarlo.
Un oído tapado después del avión suele deberse simplemente a que la trompa de Eustaquio no logró equilibrar la presión con suficiente rapidez. Comprender ese mecanismo ayuda a no confundir una molestia habitual del vuelo con situaciones en las que los síntomas indican que merece la pena mirar el oído con más detalle.
